Creo que hoy en día todos nosotros conocemos los alcances de esta pandemia, lo que debemos hacer y lo que no. Muchas veces con exceso de información.
El aislamiento social (extremadamente necesario para paliar este virus) provoca mucha ansiedad, incertidumbre y en algunos casos depresión. Tanto es así que el Ministerio de Salud pública de Uruguay ya está tratando este tema.
Para evitar esas consecuencias los profesionales nos recomiendan:
- Primero que nada, no estar tan pendientes de las noticias. Si bien es importante estar informados, los excesos provocan más ansiedad.
- Lo mismo pasa con los teléfonos celulares. Está probado que tanto tiempo al día pendientes de una pantalla no es saludable y nos expone a lo anterior. Las redes están llenas de posteos de coronavirus. Algunos verdaderos y otros falsos.
-Tratar de nutrirse de noticias POSITIVAS. Por ejemplo de la cantidad de personas ya curadas o de cómo se está frenando la contaminación a nivel mundial como consecuencia de la paralización casi total del planeta.
-Seguir rutinas diarias. Con cosas que nos gustan y nos hace bien hacerlas, por ejemplo leer, escuchar música; hacer ejercicio, cocinar, pintar; no importa que; lo importante es mantenernos activos y no de forma osciosa.
- Desde nuestras posibilidades, ponernos al servicio de los demás, ya sea haciendo algún mandado para algún vecino que no pueda salir de su casa, haciendo voluntariado o escuchando a alguien que necesite de nuestro aliento o oído.
Resumiendo. Se trata de estar activos. De intentar ver el vaso lleno. De quienes estén con su familia aprovechar el poder estar a tiempo completo. De tener el tiempo de descubrirnos nosotros mismos. De estar convencidos de que esta situación es pasajera y que cuando esto termine vamos a hacerlo con fuerza.
De esta salimos todos!
QUÉDATE EN CASA

No hay comentarios:
Publicar un comentario