| Buscar validaciòn. |
Durante mucho tiempo pensé que quería crecer.
Hasta que entendí algo incómodo:
no siempre quería avanzar…
muchas veces quería que me reconozcan.
¿A quien no le pasó de estudiar una carrera universitaria especifica porque eso es lo que era lo que deseaba su familia?
¿Querer tener algo material que alguien conocido ya tiene? Una casa, un trabajo, un auto, etc...
Entender eso cambia todo.
Porque una cosa es tener metas.
Y otra muy distinta es que tu motivación dependa de cómo reaccionan los demás.
Cómo empieza (y casi no se nota)
Arranca sutil.
Ves a alguien lograr algo.
Publicar algo.
Ser reconocido.
Y algo adentro se activa.
No siempre es envidia.
A veces es presión.
A veces es ansiedad.
A veces es miedo a quedar atrás.
Entonces empezás a medir.
Tu proceso contra su resultado.
Tu ritmo contra su velocidad.
Tu silencio contra su exposición.
Y sin darte cuenta, tu energía deja de estar en tu meta…
y empieza a estar en su validación.
Lo que dicen los expertos y entendí después
El psicólogo Leon Festinger explicó en 1954 que cuando no tenemos estándares internos claros, tendemos a evaluarnos comparándonos con otros.
Si no definís qué es éxito para vos, cualquier logro ajeno te desordena.
El humanista Carl Rogers hablaba de las “condiciones de valor”: aprendemos desde chicos que somos más aceptados cuando cumplimos expectativas externas.
Entonces empezamos a actuar para ser aprobados.
Y Brené Brown sostiene que el miedo a no ser suficientes alimenta tanto la comparación como la necesidad constante de validación.
No es ego.
Es inseguridad buscando confirmación.
El problema no es el aplauso
El problema es depender de él.
Cuando tu meta depende del aplauso:
- Elegís caminos más visibles, no más significativos.
- Cambiás tu estilo para agradar.
- Acelerás procesos por presión externa.
- Dudás cuando no hay reacción.
- Te frustrás cuando no hay reconocimiento inmediato.
Y ahí empieza el desgaste.
Porque dejás de construir desde convicción
y empezás a construir desde reacción.
Lo más peligroso
Te alejás de tu parte personal.
Gente haciendo lo mismo que vos hay mucha.
Pero nadie tiene tu historia.
Tu forma de pensar.
Tu recorrido.
Si intentás destacarte copiando lo que genera aplauso,
te volvés uno más.
Si profundizás en quién sos,
te volvés distinto.
Y lo distinto tarda más en ser entendido.
Pero es lo único sostenible en el tiempo.
Es tu marca personal, es lo que te identifica, te hace único y es lo que las personas buscan cuando quieren contratar a alguien o buscan algún servicio. Es lo que mantiene las relaciones interpersonales por mucho tiempo
Lo que estoy aprendiendo
No dejar de mirar.
Pero sí dejar de medir mi valor en función de otros.
Ya no me quedo con todas las opiniones ajenas, sino que soy yo que elijo con aciertos o errores el camino que tomo en la vida.
Definir mis propios estándares.
Medir coherencia, no aplauso.
Tolerar el silencio.
Porque si tu identidad depende de la reacción externa,
tu estabilidad también.
Preguntas que incomodan
- ¿Estoy construyendo o estoy compitiendo?
- ¿Esto lo quiero yo o quiero que lo reconozcan?
- ¿Mi frustración es por falta de avance o por comparación?
- ¿Seguiría en este camino si nadie estuviera mirando?
¿Cómo saber si estoy buscando validación externa?
A veces no es tan evidente. No siempre lo notamos. Pero hay señales claras:
1. Tu estado de ánimo depende demasiado de la opinión de otros.
Un comentario positivo te eleva. Una crítica mínima te desarma.
2. Postergás decisiones por miedo a que no sean aprobadas.
No elegís lo que querés, elegís lo que va a ser aceptado.
3. Te cuesta mostrar errores o vulnerabilidad.
Preferís parecer fuerte antes que auténtico.
4. Sentís que nunca es suficiente.
Aunque logres cosas, necesitás que alguien lo confirme para sentir valor.
Buscar validación no nos hace débiles.
Pero depender de ella nos vuelve frágiles.
La diferencia está en construir una base interna más fuerte que cualquier aplauso externo.
“El aplauso es inestable, la convicción no..
Libros que ayudan a profundizar
- Los dones de la imperfección – Brené Brown
- Mindset – Carol Dweck
- El hombre en busca de sentido – Viktor Frankl
| Lecturas recomendadas para validaciòn |
Cierre
Buscar reconocimiento es humano.
Pero cuando tu dirección depende del aplauso,
perdés claridad interna.
Y cuando perdés claridad interna,
te alejás de tus metas reales.
Gran frase final
“Si necesitás que te aplaudan para avanzar, no estás persiguiendo una meta. Estás persiguiendo aprobación.”
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