LA DECISIÓN QUE ESTÁS EVITANDO YA TE ESTÁ COSTANDO MAS DE LO QUE CREES.

 

la decisión que estas evitando...Articulo Positivos siempre


Hay algo que venís evitando.

No lo decís.
No lo escribís.
Pero sabés exactamente qué es.

Y cada vez que aparece… hacés lo mismo:
mirás para otro lado.

Te convencés de que no es el momento.
Que ahora no podés.
Que ya lo vas a resolver.

Pero no lo resolvés.

Lo pateás.

Como el que sigue en un trabajo donde ya no da más,
pero no se anima a irse porque no sabe qué viene después.

O el que está en medio de una sucesión,
donde hay tensiones, diferencias, cosas sin hablar…
y prefiere no meterse para no empeorar todo.

O el que atraviesa un divorcio con hijos,
y posterga decisiones importantes
porque sabe que cualquier paso puede generar más conflicto.

O el que tiene que hacer un reclamo, ordenar papeles, poner límites claros…
y lo viene dejando hace meses.

No porque no sepa.

Sabe.

Pero hay algo que pesa más.

No es la decisión.
Es lo que te obliga a enfrentar.

El conflicto.
La incomodidad.
El miedo a equivocarte.
El miedo a que algo se rompa definitivamente.

Entonces hacés lo más fácil en el corto plazo:
no decidir.

Pero eso tiene un costo.

Y no es menor.

Lo pagás en la cabeza.
En el cuerpo.
En ese ruido constante que aparece cuando frenás
y ya no tenés con qué distraerte.

Yo también pensé que el tiempo lo iba a acomodar.

No lo acomodó.
Lo empeoró.

Las situaciones se tensaron.
Los problemas crecieron.
Y lo que era manejable… dejó de serlo.

Hasta que entendí algo:

No decidir también es una decisión.
Y casi siempre… es la más cara.

Porque mientras evitás,
todo sigue avanzando igual.

Ahí fue cuando dejé de intentar resolver todo solo.

Primero, empecé a poner en palabras lo que me pasaba.
A ordenarlo.
A dejar de esquivarlo.

Pero hubo otra parte que fue igual de importante:

Entender que no alcanza solo con lo emocional.

Hay decisiones que también necesitan un buen respaldo legal.
Alguien que te diga claramente qué podés hacer,
qué no…

Porque muchas veces en medio de esas situaciones actuamos por impulso sin pensar en las consecuencias, y un buen consejo nos permite avanzar sin seguir complicando todo.

En mi caso, eso hizo una diferencia enorme.

Porque cuando empezás a ver el panorama completo,
lo que parecía imposible… empieza a ordenarse.

Hoy veo lo mismo en muchas personas con las que hablo.

No están perdidas.
Están trabadas.

Y no porque no puedan…
sino porque nunca tuvieron el espacio para entender realmente qué les pasa
y qué hacer con eso.

Si hay algo que te resonó mientras leías esto,
no es casual.

Probablemente ya sepas qué es.


PREGUNTAS:


¿Algo que sabés que tenés que ordenar… pero seguís dejando para después?

¿Hay una decisión que venis evitando hace tiempo?

¿Alguna vez tomaste una decisión de forma impulsiva o sin consultar con alguien que sepa del tema, y eso complicó las cosas aún mas?

No hace falta que lo expliques todo.

A veces, alcanza con dejar de hacer como que no está.


REFLECCIÓN FINAL:

Lo que no estás resolviendo hoy… ya está tomando decisiones por vos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

COMO TENER ESTRUCTURA EN TU VIDA (AUNQUE HOY SEAS DESORDENADO)

PROPÓSITO: DONDE ESTÁS Y DONDE QUERES LLEGAR

EL HAMBRE DE AFECTO. LA RAZÓN DE PORQUE ACEPTAMOS MIGAJAS CUANDO NOS SENTIMOS SOLOS